Químicos en la industria cosmética.

Hoy en día existen en uso unas 100.000 sustancias químicas de las que solo del 25% se conoce algo de su toxicidad y de menos del 10% se conoce realmente su toxicidad.

Parte de estas sustancias se utilizan en la industria de los cosméticos. Algunas de las que se conoce su peligrosidad son:

Ftalatos: Se pueden encontrar en cremas, esmaltes para uñas, perfumes, lacas o desodorantes y tienen la función dentro del producto de disolvente, suavizante o vehículo para la fragancia. Reducen el nivel de hormonas sexuales, por lo que están relacionados con problemas hormonales en niños expuestos a leche materna contaminada con ftalatos (casi todas) y en las propias madres se sospecha que pueden estar relacionados con el cáncer de mama.
Pueden afectar también al desarrollo neurológico de los niños y reducir la fertilidad masculina.

Fragancias sintéticas: Pueden provocar también problemas hormonales e incrementar el efecto de otras sustancias tóxicas. Son un importante problema ya que son muy persistentes y se degradan muy lentamente, por lo que contaminan la atmosfera y los sistemas acuáticos y marinos. Son un grave problema en los edificios inteligentes, ya que no tienen una ventilación adecuada.

Aceites minerales: Son sustancias derivadas del refinamiento del petróleo, en concreto, son residuos del proceso de refinamiento.
Al ser aceites son utilizados para mejorar la textura de las cremas y como agente antibacteriano. Se utilizan en productos para el cabello, cremas hidratantes, desmaquilladores, desodorantes, aceites y acondicionadores y constituyen un buen porcentaje de la composición de estos artículos.
Son comedogénicos, es decir, que tapan el poro de la piel y no la dejan transpirar ni funcionar correctamente. Una vez absorbidos por la piel, afectan al funcionamiento del hígado y de los intestinos. Se sospecha que además aumenta el riesgo de cáncer de piel. En los ingredientes de los productos aparecen como: paraffinum, petroleum, vaselina, ceresín, nafta, etc.

Colorantes sintéticos: Muchos de lo que se utilizan pueden alterar el ADN de las células, lo que los convierte en carcinogénicos.

  • Formaldehído (en forma de urea que lo libera) que es cancerígeno.
  • Aluminio en desodorantes, hidratantes, pintalabios, antitranspirantes y desodorantes.
  • Mercurio como conservante en maquillajes y desmaquilladores de ojos.
  • Plomo en los pintalabios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Necesitas ayuda con tu pedido?